Asistimos a la Asamblea Plenaria y al Congreso anual de la Academia Pontificia pro Vita 2016 - Jérôme Lejeune
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Asistimos a la Asamblea Plenaria y al Congreso anual de la Academia Pontificia pro Vita 2016

Fundación Jérôme Lejeune

Asistimos a la Asamblea Plenaria y al Congreso anual de la Academia Pontificia pro Vita 2016

La Presidenta de la Fundación J. Lejeune, la Dra. Mónica López Barahona, la Dra. Blanca López Ibor, miembro del Comité asesor y científico de la Fundación Lejeune, y la Secretaria Académica de la Cátedra de Bioética J. Lejeune, la Dra. Elena Postigo, han participado en la Asamblea Plenaria y el Congreso Anual de la Academia Pontificia pro Vita que tuvo lugar en la Ciudad del Vaticano del 3 al 5 de marzo. Este año, el tema de estudio fue Las virtudes en la Ética de la vida, Virtues in Ethics of Life.

Las tres participaron en los Grupos de Trabajo sobre la ética de la virtud en relación con la cultura de la vida aportando su propia visión. Además, la Dra. López Barahona moderó la primera de las mesas de la mañana del día 3 de marzo que tuvo por objeto los fundamentos de la acción moral y la virtud. La Dra. López Ibor expuso en una brillante comunicación la humanización de las unidades de oncología pediátrica mediante la formación interdisciplinar de los miembros que la componen; todo ello, teniendo como ejemplo el trabajo que ella misma ha realizado en el Hospital de Madrid donde dirige dicha unidad, mostrando cómo esta humanización y formación redunda en bien del niño enfermo y de su familia.

El resto de las jornadas giraron en torno al concepto de virtud, a su desarrollo contemporáneo y a un análisis comparativo con otras formas de entender la bioética (utilitarismo, normativismo). Entre las ideas fundamentales quedó clara cómo la ética de la virtud complementa perfectamente a la bioética personalista, centrada en el bien, la dignidad de la persona y el bien común; asimismo, se puso de relieve la importancia de la formación del personal biosanitario (médicos, enfermeras, etc.) en deontología y virtudes éticas mediante la ejemplaridad en el trato humano y respetuoso de la vida y la dignidad de las personas, en especial de los pacientes enfermos más vulnerables.

Durante las jornadas el Papa Francisco recibió a los miembros de la Pontificia Academia pro Vita ofreciendo la oportunidad de saludarle personalmente. Entre las palabras que el Santo Padre dirigió a los asistentes al Congreso destacamos las siguientes: “en el ámbito de la ética de la vida son necesarias las normas que garantizan el respeto de la vida humana pero éstas no bastan para realizar el bien del hombre. Las virtudes de quien promueve la vida son la garantía última de que el bien será respetado. No faltan hoy los conocimientos científicos ni los instrumentos técnicos en grado de ofrecer apoyo a la vida humana en situaciones en que ésta se muestra débil, pero a menudo falta la humanidad, […] el interés real por la persona frágil. […] La vida humana se promueve y se defiende eficazmente sólo cuando se conoce y se muestra su belleza. Viviendo una genuina compasión y otras virtudes”.



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